La paciencia es algo que le pedimos repetidamente al señor – “señor dame paciencia”- debo haber solicitado esto más de mil veces en mi vida por muchos años, sin la conciencia de la importancia productiva que tiene y de la sabiduría que como ser humano que te da.

En un libro que leí decía que la paciencia es la esquina donde se une el amor con la sabiduría (de esas definiciones que nunca olvidas y que te dejan pensando) y dije ajá y qué tiene que ver el amor con la paciencia, y luego de mucho tiempo reflexionando me di cuenta que totalmente tiene que ver con el amor.

Cuando amas a alguien , a algo o a ti misma eso te da la paciencia de esperar, de aprender o de valorar , y si lo mezclas con sabiduría de saber qué responder , cuándo responder y sobre todo para qué responder o reaccionar , la sabiduría es una especie de freno o de pausa de la película para elegir que es lo mejor que se puede reaccionar.

En esta aventura la paciencia ha sido clave, he tenido que decretarme a mi misma
(sí hablo con mi misma todo el tiempo, se los recomiendo) Paciencia Suz, cuando estamos en medio del cambio solemos ser menos tolerantes ante situaciones, chistes o imprevistos pues estamos de por sí ya en la alteración que nos provoca la incomodidad.

Algo que para lo que necesitaba paciencia era el deseo interno de que el cambio pase YA, llegué y dentro de mí me soñé que el próximo lunes todo sería normal y comencé a trabajar hasta abrumarme al darme cuenta de que necesitaba vivir este proceso de cambio y que tomaría tiempo, NO pasa y YA . La paciencia te permite FLUIR , aceptar mejor lo que va pasar, te da FE de que todo se irá colocando en orden, energías positiva que impactan tu productividad.

Ser paciente por elección es una decisión que debes tomar. Los primeros días fracasé varias veces, me ví siendo impaciente conmigo misma, con los demás y con la realidad de que todo cambio conlleva de un tiempo de reajuste. LA paciencia? La vía más productiva de desacelerar y disfrutar el proceso , probablemente tiene muchos más aprendizajes cuando eliges la paciencia ante la tentación de perderla.

Al día de hoy- dos meses después aún no tengo muebles en mi hogar, me faltan detalles para concluir el proceso de mudanza y estimo que este proceso de cambio necesita de 3-6 meses para concluirse exitosamente, estoy tranquila con la idea del tiempo que tomará y pretendo agradecerlo, celebrar, aprender y vivir en presente todo lo que se me presente.