En este recorrido he estado en búsqueda de la mejor actitud para hacer frente a diferentes situaciones en la vida. Me he dado cuenta de que esa “actitud” que definía yo como “mejor” no es siempre actitud que arroja resultados productivos.

Nuestra actitud se ve influenciada por nuestro entorno que incluye: Familia, amigos, compañeros de trabajo, parejas, zona donde vivimos, país y hasta me atrevo a decir que incluso el clima influye.

De todo eso tratamos de sacar lo mejor pero muchas veces de manera condicional o subjetiva, muy atada a la realidad o entorno en que crecemos y vivimos el día a día o simplemente por seguir ciertas convicciones de algunos dejando de lado la nuestra.

Haciendo esta revisión me doy cuenta de muchos de los resultados que he tenido frente a distintas situaciones, no logro nada productivo, es decir, los resultados son los mismos:

  • Esquivando que  situaciones parecidas se repitan (no ayudándome a crecer)
  • Buscando siempre lo negativo de la situación en vez de enfocarme en aprendizajes
  • Alejando personas, haciéndome sentir pero de una manera un tanto hasta tosca (pudiendo dejar mi mensaje con hasta una sonrisa)
  • Mi cuerpo incluso me lo deja saber con las alertas que me envía: Falta de sueño, ansiedad, incremento de apetito, nervios y corazón acelerado por varios días.

¿De qué manera puedo descubrir cuál sería la mejor actitud ante cada situación?

1. Fracasando, probando con la mejor intención de solamente aprender qué funciona y qué no.

2. No tener miedo a fracasar

3. Volver a empezar

Tal como dijo Thomas Edison: “No he fracasado. He encontrado 10.000 maneras que no funcionan”.  Para darme cuenta HOY de que me hace un tanto infeliz, he tenido que fracasar, he tenido que conocer por mí misma lo que NO debo hacer en orden de lograr resultados productivos. Ojo, de nada sirve fracasar y sino aprendemos y re-escribimos la fórmula para encontrar la ganadora.

Alguien muy cercano me dijo una vez: “No es hacerte sentir, es la manera en que te haces sentir”. Eso me hizo hacer un STOP y preguntarme ¿Qué estoy haciendo mal?

¿Cómo evaluar si estoy teniendo una actitud productiva?

Auto Evalúate. Observa todo lo que tienes a tu alcance para enfrentar cualquier situación.

Aquí te doy 8 herramientas que puedes utilizar para evaluar tu actitud:

1. ¿Qué impacto tendría comunicar eso que piensas?

2. ¿Qué tal si evalúas el tono de eso que quieres comunicar?

3. ¿Cuál serías el mejor momento para comunicar o conversar del tema?

4. Lo recomendable es bajar la ansiedad del momento y luego hablar para que la misma sea fluida, calmada y en actitud incluso de escucha.

5. Puedes pedir tiempo a la otra persona para hablarlo en otro momento más positivo.

6. ¿Qué palabras estoy utilizando que puedan elevar la ansiedad de la otra persona? ¿Son palabras productivas que fomenten un dialogo o digo palabras que hagan juico del tema?

7. ¿Qué resultado quiero tener luego que termine el dialogo?

8. ¿Estoy siendo humilde o quiero imponer lo que pienso?

Esto es apropiado para situaciones con tu equipo de trabajo, situaciones familiares, situaciones con amigos o incluso desconocidos. Esto es parte de crecer y crecer duele, duele mucho porque tenemos que desapegarnos de convicciones que creíamos que son las que funcionan, dejar de buscar ganar en todo, ser realmente empático.

Si hubiese sabido estas cosas, me hubiese evitado momentos incómodos, negativos, hubiese mantenido amistades, ¡hubiese dormido más!, pero no me arrepiento de NADA. Todo ha sido necesario para aprender y poner en práctica hoy todo y volver a empezar.

Esto es parte de conocerte mejor, parte de lo que enseñamos aquí en Vivesmart.com

¿Estás listo para ponerlo en práctica?

 Imagiceen1

Icemil Guerrero

Team ViveSmart

Dominicana; Experta y apasionada en temas de marketing